01 julio 2010

Every little thing...

Pensando, charlando con amigas, una, dos, tres, mil que te vienen con el clásico dilema: "Es un pelotudo, pero me encanta". Y vos que ya la escuchaste, pero que cada situación que ella te describe eufóricamente te resulta novedosa y diferente y, por supuesto, digna de ser analizada nuevamente por ambas en un intento de comprender por qué los humanos tendemos a colgarnos tanto de lo que sabemos que no nos conviene, nos engorda, nos quema las neuronas o nos saca granos hasta en el orto. Y ni te cuento si es reunión de varias amigas.-
Empiezan: lo que le dijo, lo que no le dijo, lo que le debería haber dicho, lo que le tiene que decir la próxima vez que lo vea caminando de la mano de esa turra mal teñida..de ahí se derivan los 81 insultos (preferentemente con tintes de violencia) hacia la nami enemiga, más comunmente denominada como "esa", "la otra" o "la puta". Obviamente vos intentás contribuir con un aporte de varios adjetivos calificativos que resulten despectivos, injuriosos y bañados en la más retorcida bronca que jamás haya existido, como para dejarla tranqui a tu amiga que cuando necesite descargarse, ahí estarás.
Otro tema: el analisis de lo que ÉL dijo. Siempre estan las boludas que tiran un: "Mmm..es obvio que si te dijo eso, es porque MUERE por vos!", o el típico "Date cuenta, te está tirando onda"...cuando el pobre flaco no hizo más que preguntarle si sabía donde quedaba el aula T204 y después de escuchar las indicaciones le respondió con un "Gracias, nos vemos". (AAAAAAAAAAAAY, si te dijo nos vemos es porque sueña con sacarte la bombachaaa!!)
Y sí, en las reuniones de amigas están TODAS. Las que se hacen la película con todo ("¡Te ama! Se quiere casar con vos y tener ocho hijos y un perro que se llame Bobby"), las que analizan psicológicamente cada frase ("Ese pibe tiene un clarísimo complejo de Edipo, boluda, date cuenta"), las que te pinchan el globo ("Ah pará, ¿Estás hablando de Mateo? Yo lo ví el otro día caminando con una rubia.."), las amigas "sobreprotectoras" que nunca aceptaron, aceptan ni aceptarán a ninguno de tus chongos ("Vos te merecés algo MUCHO mejor que ese pelotudo, haceme caso"), las que intentan contentarte con una frase armada ("Esas cosas llegan cuando uno menos las espera", "Después de la tormenta, siempre sale el sol", y el quemadísimo"Ya va a llegar..") y finalmente las que esperan a que termines de contar todo para bombardear al grupo con sus problemas, sin importar nada de lo que hayas dicho ni las conclusiones que el resto puedan sacar de ello. Éstas últimas suelen tirar frases claves para retener la atención de todas, incluso de las que no estaban escuchando (.."Chicas, creo que estoy embarazada de mi primo").
En fin, luego de una larga charla llena de críticas, mate, grasas trans, lamentos, complejas descargas y mucha nicotina, siempre llegás a la conclusión de que tus amigas son tus amigas por algo. Porque cuando vos estés en ese lugar, ellas van a estar ahí para sostenerte, porque dentro de un par de meses tal vez termines llamándolas desesperadamente para que acudan a rescatarte, o porque simplemente las necesitas, como necesitás clavarte un mc bajon un par de veces al mes (o a la semana).
Y lo primero que haces es ponerte a pensar en que aunque hoy estés acompañada, vos sentiste alguna vez esa soledad; y que a tu fiel amiga después de una ruptura (de relación o de corazón) indudablemente la esperan varios gastos: los kilos de helado preferentemente caro, los alquileres de comedias románticas pelotudas que le van a resultar todas iguales a SU historia (y que probablemente la van a hacer llorar), los atados de cigarrillos, las salidas pedorras en un intento de subir el ánimo (que incluyen tequilas berretas en bares de mala muerte), y las llamadas telefónicas a cualquier hora.
Y ahí va a estar ella...llorando como una marrana, ingiriendo altas cantidades de azúcares y otras sustancias, encerrada todo el fin de semana en su cuarto y pegada a la caja boba preguntándose por qué a Jennifer Aniston siempre le sale redonda, y a ella se le hace tan difícil seguir...


27 junio 2010

FLOTAR
VOLAR
IRME
SALIR
OLVIDAR
DESPRENDERME
ESCAPAR
LIBERARME
DESAPARECER
CORRER
COMENZAR



RESPIRAR

12 junio 2010

Love is so blind it feels right when it's wrong,

LA LOCA DEL 111

Ágatha se consideraba una mujer bastante alta para su edad. Sus ojos eran de un celeste muy intenso, y vestía siempre el mismo tapado de piel marrón. En los pies solía llevar aquellos desgastados zapatos verdes que nunca habían dejado de gustarle, pese a sus infinitos pasos caminados. Su cabello era corto y rubio, aunque su verdadero color era un castaño oscuro que aún a sus 72 años no lograba asumir. Su cara ya había sido cubierta por una incalculable cantidad de arrugas.
Ágatha trazaba delicadamente sus labios con un rojo furioso, evidenciando sus ansias por ser besada.
Solía realizar el mismo recorrido cada noche: luego de juntar una a una las monedas y preparar todo como era debido, Ágatha tomaba su pequeña cartera de cuero y pagaba el boleto, que tenía como destino final su incesable fantasía.
Le gustaba introducirse en aquel destartalado colectivo dejando entrever cierto aire de soberbia mientras, intentando esconderse, aquellos que ya la conocían comenzaban a reir y cuchichear maliciosamente. A Ágatha no le importaba, ni siquiera se percataba de aquello.
La lángida dama se sentaba: allí empezaba el ritual. Lentamente estiraba sus delgadas manos e iba extrayendo diversos elementos de aquel diminuto maletín.
Primero su rostro: sus pómulos, su nariz, todo debía lucir perfecto para el valioso encuentro que la esperaba. El hecho de pintar sus pestañas le resultaba una ardua tarea, y más cuando debía estar pendiente de los tan cambiantes -e irritantes- semáforos: Rojo, verde, amarillo, rojo, verde, verde, amarillo, rojo. Rojo como su boca.
Ágatha, por momentos, se mostraba apurada; su amor estaba esperándola y quería que el mundo entero lo supiera. ¿Con qué la sorprendería esta noche? "¿Serán flores o bombones?" - pensaba. "¿O, tal vez, una íntima cena a la luz de las velas?".
Su corazón latía, pero eran palpitaciones vacías, llenas de nada.
Por último, los labios. Siempre los labios. Los remarcaba con fuerza y con un pulso que resultaba sólido e imperturbable; como si estuviera acostumbrada a hacerlo cada noche.
Y lo hacía.
Ágatha, a pocas paradas antes de la suya, comenzaba a tararear una contagiosa melodía. Ya estaba lista para él.
Al bajar, se sentaba en un banquito de Plaza Serrano y se miraba en el espejo que la había ayudado a maquillarse, como buscando su cordura.
Esperaba cantando..divagando, delirando, hablando sola. Esperaba. Nisiquiera su propia sombra podía acompañarla en una noche tan oscura.
De pronto, aparecía su peor enemigo. Al llegar el alba, Ágatha se encontraba con lo que más temía: su amor se había ido, y ya era tarde para recuperarlo.
Las lágrimas teñidas de negro comenzaban a brotar y se bifurcaban al tocar sus arrugas; y ella gritaba, sufría, se desgañitaba durante segundos, minutos, tal vez horas. No dejaba de preguntarse cómo tal atrocidad le había sucedido. "¿En qué momento lo perdí?", se preguntaba.
Hasta que, repentinamente, aquella vieja frase que había escuchado alguna vez aparecía en su mente: "El amor es ciego".
No recordaba bien si pertencía a la vieja canción que tarareaba monótonamente, a las últimas palabras de su madre antes de morir, o a un poema de Bécquer; pero eso no importaba: era justo lo que necesitaba.
¡¡AÚN ME QUIERE!!, ¡¡AÚN ME AMA!!, gritaba Ágatha alegremente. Su mirada, entre lunática y extraviada, reflejaba un brillo que parecía verdadero. Un brillo que sólo podía provenir de su deshabitado corazón, que comenzaba a dar brincos otra vez. La esperanza había vuelto, y esta vez traía a la ilusión como lazarillo.
Y así, con los ojos secos, la mirada perdida y la voz totalmente ronca, Ágatha daba unos últimos sollozos y se levantaba.
Pensaba por un momento. Tal vez le haría bien una siesta. Sí, sí. Definitivamente necesitaba descansar.

Después de todo, una cita la esperaba esta noche.

28 octubre 2009

Disparando disparates

06/09/09
Hace un año, en una noche como esta, empezaba lo que iba a darle sentido a muchas cosas; hace un año caía en un frío y calculador plan, de un no-tan-frío y calculador individuo que me hizo creer que todo se había dado por pura casualidad...que una fuerza del más allá, un motivo desconocido (o tal vez un par de shots baratos), nos dejaron en esa situación, nos destinaron a estar en ESE lugar y en ESE tiempo. pero no no no, yo NO creo en esas farsas ilusorias de la casualidad. NO señor...CASUALIDAD que no le haya dicho todo esto antes! Usted y yo estabamos ahí porque QUERÍAMOS estarlo...no creo que la casualidad haya sido quien puso su boca a 4 centímetros de la mía ni mucho menos la culpable de todos esos besos que me traían mariposas- tigres si usted prefiere- o babosas (para quitarle la cursilería a la metáfora) reptando por mis intestinos. y esa conciencia moral que surgía constantemente gritando: ¡¡¿¿QUÉ ESTAS HACIENDO??!! mientras yo me entretenía con usted por un buen rato sin pensar en las (ahora hermosas) consecuencias que me esperarían. y yo que le seguía aquel juegito de la casualidad..¡qué ingénua!..fue más una cuestión de CAUSALIDAD me atrevería a decir yo...fue más un deseo tácito que yo tenía de estar con esa misma persona que hacía tiempo ya venía usurpando mis noches y entrometiéndose en mis sueños (¿quién le dio el derecho?) y permítame decirle con todo respeto que aunque me irriten esas pequeñeces -que usted sabe que me irritan pero las disfruta y por eso lo dejo- yo me enamoré de usted. me enamoré de su sonrisa, de su voz y de su inteligencia atroz; de su humor agresivo, de sus besos adictivos, de sus inconstancias y de sus palabras filosas, que siempre son mejores que las de una loca como yo, no cree usted?. y ya se me hace tarde para seguir contando ovejitas que fueron las que me pidieron que le escribiera. yo no sé como hace usted,señor, para seguirme gustando cada día un poco-mucho más.

16 noviembre 2008

ESE SÚBITO ALETEO

...y de pronto, las sintió. En aquel primer encuentro, las sintió. Sus labios se apresuraban aún concientes de que ni los segundos ni los minutos existían para ninguno de los dos...y se desesperaban; como si se hubieran estado buscando. Como si ese beso hubiera estado latente, esperando por un largo tiempo; o como si hubiera sido inventado por ambos en su imaginación una y otra vez. Tal vez estaba escondido en las filosas miradas que intercambiaban de vez en cuando, o en la sonrisa que ella le esbozaba discretamente entre papeles y estaciones. Y ahí estaban ellos dos: La pasión era irreflenable, la necesidad era incontrolable, y el deseo incontenible. La espera había llegado a su fin. Chispas ardientes de fogosa atracción salían de sus ojos en cada pausa; cada vez que se miraban fijamente durante unos breves segundos para darse cuenta de que este no era uno de esos besos imaginarios; para verificar que la engañosa realidad estuviera ahí; y así volvían a hundirse en sí mismos, a perderse en tiempo y espacio. Y ella las buscaba en cada encuentro. El fuerte anhelo de sentirlas y el ansia de volver a besar los labios de aquel distraído individuo despertaban en ella una sensación extraña...y la poca distancia entre ellos provocaba -inevitablemente- la colisión de sus bocas. Y se miraban, se sentían, se tenían por un rato. Y el volcán se encendía otra vez. De vez en cuando la luna los invitaba a jugar a quererse; y ellos se debilitaban cada vez más...sin comprender lo que ocurría. Pero el vehemente deseo seguía siempre presente; y se buscaban sin buscarse para poder encontrarse. Y así pasaba la vida, y ella las aguardaba silenciosamente. Cerraba los ojos y esperaba ansiosa por dentro, dudando...y ahí estaban otra vez, esas pérfidas mariposas.



"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos."

22 octubre 2008

Things That A Perfect Guy Would Do:

1. Known how to make you smile when you are down.
2. Try to secretly smell your hair, but you always notice.
3. Stick up for you, but still respect your independence.
4. Give you the remote control during the game.
5. Come up behind you and put his arms around you.
6. Play with your hair.
7. His hand would always find your hand.
8. Be cute when he really wants something.
9. Offer you plenty of massages.
10. Dance with you, even if he feels like a dork.
11. Never run out of love.
12. Be funny, but know when to be serious.
13. Realize he's being funny when he needs to be serious.
14. Be patient when you take forever to get ready.
15. React so cutely when you hit him and it acutally hurts.
16. Smile a lot.
17. Plan a romantic date full of things he wouldn't normally do because he knows it means a lot to you.
18. Appreciate you.
19. Help others out.
20 Drive five hours just to see you for one.
21. Always give you a kiss when you leave, even when his friends are watching.
22. Sing, even if he can't.
23. Have a creative sense of humor.
24. Stare at you.
25. Call for no reason.

28 septiembre 2008

THE HEART'S A LONELY HUNTER

este fragmento fue escrito por un ciego que repartía diminutos papeles con su arte en el tren. terminó en mis manos, y aca está:

"Se aproxima la primavera, pido sus alas prestadas y vuelo sobre los límites del invierno que se aleja. Mientras, tu rostro, tu nombre, permanecen ocultos detrás del horizonte. Y aguardo que brotes así de golpe, como un mar embravecido. En la espera seguiré espantando amores olvidados que rondan la memoria con sus pintadas caricias lánguidas que ya sus certeras manos ninguna flecha de cupido aciertan. Todo es una sutil repetición hasta que te encuentre...
Estoy aquí, en el espejismo de no verte, no escucharte, ni soñarte siquiera...y sentir ese dolor extraño, como la muerte que cuando va a llegar nadie la espera.
Mi corazón disuelve imprevisibles agonías. Escalo sin fin y el infierno y el paraíso se aproximan luchando por alcanzarme.
Escucho tus pasos, lejos pero acercándose hacia mi, suaves como los latidos de un recién nacido. Estás cerca, es ahora cuando no tiene sentido el instante, lo tiene la misteriosa casualidad que nos quemará con el fuego único de las casualidades.
Mientras tanto, te espero. No hay apuro, mi corazón sabe de días vacíos y noches en vela; es un viejo cazador solitario..."

MUSIQUE ET POÉSIE